Certificación dada por el Ayuntamiento de Astorga, a petición de doña María Maroto y don Antonio Fernández, naturales de Villafrades de Campos, sobre la conducta de su hijo y hermano, el soldado de Húsares de León, Tiburcio Fernández Maroto, en el Asedio que sufrió la Ciudad por las tropas de Junot en 1810.

( AHMA, Caja 2.363, “ Memoriales e Instancias, 1814 – 1844 “. )

 ( El segundo apellido de Tiburcio era “ Maroto “ y no “ Alvarez “, respetamos no obstante, el documento original ).

   “ Que en los años de ochocientos nueve y diez se halló de Guarnición para la defensa de esta Plaza el Soldado Húsar de León, Tiburcio Fernández Alvarez, natural de la Provincia de Campos, en cuya época se portó con un entusiasmo y valor singular, siendo el primero que se presentó siempre a recibir en batalla a los Franceses en las innumerables veces que intentaron asediarla, distinguiéndose siempre entre todos los valientes soldados y causándoles a los enemigos el mayor daño posible, poniéndolos en alguna ocasión en vergonzosa fuga.

    De cuyas acciones, la mas memorable, y que jamás se olvidará en esta ciudad, dice tan interesante documento, fue la del doce de Marzo de mil ochocientos diez, que á, presencia de toda la guarnición y habitantes sacó libre á una guerrilla de cuarenta tiradores de esta Plaza, que habiendo empeñado una defensa obstinada á un cuarto de legua de esta con una descubierta enemiga superior en número, no solo en Infantería sino en Caballería, y habiendo sido envuelta por los Enemigos y cortada por, otra partida de Caballería, el dicho Tiburcio contuvo con  algún otro soldado de veinte y dos Caballos que se Componía su partida, á los Enemigos que atacaban á la Guerrilla en retirada, y cargándolos de nuevo, hirió de un golpe de sable á el Comandante Francés que la mandaba, dando lugar con esta acción á que la guerrilla, reponiéndose y adquiriendo mucho valor, los atacara á su ejemplo y los persiguiese, matando algunos  franceses y obligándoles á salvarse cada uno como pudo; siendo tantas las ocasiones en que ejecutó iguales ó mayores acciones, que seria muy largo referirlas. Y á continuación se añade que  habiéndose abierto Brecha en la Muralla en el 21 de Abril de mil ochocientos diez, se presentó en ella voluntariamente á defender Cuerpo á Cuerpo la entrada de los enemigos, teniendo el honor de haber muerto con un Puñal  á el primer oficial enemigo que tuvo el atrevimiento de montarla, quedando á sus pies, é impidiendo el que ningún enemigo se acercase á aquel punto, que miraba como sagrado.

   Jamás, sabe el Ayuntamiento, fuese Tiburcio reprendido por ninguno de sus jefes por falta alguna en el cumplimiento de sus obligaciones, antes bien, fue testigo de las glorias y honores que le tributaba la Guarnición y el Pueblo.

   Certifica igualmente que el 22 de abril de 810, después haber capitulado esta Plaza y como á las dos de la tarde, fue pasado por las armas por decreto del bárbaro e impío Junot, por haber querido sostener con su sable los derechos de la guerra con un oficial francés, que sin comisión de sus jefes había entrado en la Plaza antes de evacuarla la Guarnición Española.

   Su cuerpo fue sepultado en el campo, donde permaneció hasta el 27 de mayo de este año, en que viéndose este vecindario libre ya de los temores de la Guerra, las Compañías de Tiradores de esta Plaza, en señal de eterno agradecimiento, de acuerdo con este Ayuntamiento, hicieron la exhumación y traslación de las cenizas del siempre impasible y heroico Tiburcio Fernández Alvarez a la Parroquia Castrense con toda la majestad y aparato fúnebre de que es susceptible esta reducida Ciudad: todas las parroquias, Cofradías, Cuerpos, Comunidades Religiosas, Vecinos y Clero asistieron a tan religioso acto, habiendo sido de los pueblos inmediatos el concurso muy numeroso.

   El Arca, majestuosamente adornada en que se encerraban las cenizas fue depositada en las gradas del Altar Mayor de la Iglesia Parroquial Castrense con los honores más extraordinarios y singulares, todo lo que así consta y resulta de lo notorio de estos hechos, Actas capitulares y otros instrumentos. Y para los efectos que haya lugar, damos el presente en nuestro Ayuntamiento de la Ciudad de Astorga a 27 días del mes de junio de 1814 años.

  

   ( Fdo. ) Antonio José Salvadores, Secretario. “